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El proceso Honey: 72 horas que transforman el café

Cada taza de Raíz lleva consigo 72 horas de decisiones cuidadosas. No hay atajos en el proceso Honey: el tiempo, el clima y la atención diaria de José Vidal son los únicos ingredientes que hacen posible ese dulzor profundo que define a Moramay.

¿Qué es el proceso Honey?

En el mundo del café de especialidad, el proceso hace referencia a cómo se transforma la cereza fresca —roja, carnosa, aromática— en el grano verde listo para tostar. Existen tres grandes familias: lavado, natural y Honey. Este último ocupa un lugar intermedio: el grano se despulpa para eliminar la cáscara externa, pero se conserva una parte de la mucílago, la capa gelatinosa y azucarada que rodea la semilla.

La cantidad de mucílago que se deja depende del perfil que busca el productor. En Finca Guatavita usamos un punto intermedio que permite expresar el dulzor natural del grano sin saturar la taza.

Las 72 horas en Finca Guatavita

Después de la recolección —que en la finca se hace a mano, seleccionando solo cerezas en su punto óptimo de madurez— los granos pasan por la despulpadora. Desde ese momento comienza el reloj. Los granos se extienden sobre camas africanas elevadas donde el aire circula por debajo y por encima.

“El Honey no se puede apresurar. Si secas demasiado rápido, pierdes los azúcares. Si lo dejas muy lento, el hongo llega antes que el dulzor.”

— José Vidal Galeano, productor

El papel del clima

A 1.900 metros sobre el nivel del mar en Pueblorrico, el clima de Finca Guatavita tiene dos caras: mañanas de sol intenso que aceleran el secado superficial, y noches frescas que ralentizan el proceso y permiten una fermentación más equilibrada.

Parámetros del proceso Honey — Raíz

Altitud de la finca1.900 m.s.n.m.
Tiempo de secado72 horas aprox.
Mucílago conservado~50% (Honey medio)
Humedad final del grano10 – 11%
Perfil resultanteDulce · Caramelo · Panela

Lo que encuentras en la taza

El resultado de esas 72 horas es un café dulce y balanceado, con notas que evocan el caramelo y la panela. La acidez es suave y redonda, sin los picos que pueden aparecer en los procesos lavados. El cuerpo es medio, con una textura sedosa que hace que cada sorbo se sienta completo.

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La Finca Guatavita: el origen de Moramay

Antes de que existiera Moramay como marca, existía la Finca Guatavita. Un nombre que lleva el peso de la historia colombiana y la promesa de una tierra que da café extraordinario cuando se le cuida con paciencia.

El nombre Guatavita

Guatavita es el nombre del lago sagrado muisca, el lugar donde los rituales del “El Dorado” encontraron su morada. Es también el nombre que José Vidal Galeano le dio a su finca, no por casualidad sino por convicción: creer que la tierra guarda algo valioso, y que recuperarlo exige tiempo, respeto y trabajo.

Tres generaciones de caficultura

La familia Galeano ha cultivado café en las laderas de Pueblorrico desde 1985. Lo que comenzó como una finca de café convencional fue transformándose generación a generación. José Vidal, de la tercera generación, decidió dar el salto hacia la especialidad en 2018: comenzó a estudiar fermentación, a perfilar lotes y a tratar cada cosecha como una expresión artística.

Nace Moramay

En 2023, la marca tomó forma. Moramay —un homenaje a la madre de José Vidal— nació para conectar la Finca Guatavita con las mesas de quienes valoran el origen. Raíz fue el primer café: un Honey que representa la tierra, la dulzura y la paciencia. Rubí llegó después, para mostrar el lado más expresivo y complejo de la misma finca.